Enfoque y Ejecución

Se ha dicho que una estrategia mediocre que se ejecuta bien es infinitamente más valiosa que una gran estrategia que permanece en un estante. Desafortunadamente, los estudios han mostrado que la falla organizacional es causada principalmente por la incapacidad de ejecutar -una falta de claridad en las metas claves, indicadores vagos de éxito, y niveles bajos de responsabilidad. Pero cada organización tiene bolsas de gran ejecución -un “20 por ciento de los mejores” de los desarrolladores en cada equipo, en cada división. ¿Qué pasarían si pudiera mover el “60 por ciento medio” para que logren los mismos resultados que el 20 por ciento de los mejores? FranklinCovey puede ayudar a las organizaciones a “mover el medio" de desempeño a través de un proceso probado de medición de la capacidad de ejecución, definiendo los objetivos críticos, estableciendo las medidas claras de éxito, y creando una cadencia continua de responsabilidad.

 

“La razón #1 del porque los líderes fallan: 70 por ciento de los fracasos estratégicos son debidos a la ejecución pobre del liderazgo. Raramente es por la falta de personas inteligentes o de visión.”

- Ram Charan, Ejecución: La Disciplina de Cómo Conseguir Hacer las Cosas

 

 

 

 

Desafío:
El ejecutar metas estratégicas es potencialmente el más grande desafío que enfrenta cualquier organización.

Es incluso más importante que tener una gran estrategia en primer lugar. Demasiados líderes buenos se quedan cortos en sus metas más importantes por la falta de un proceso de ejecución institucionalizado que brinde resultados. ¡Ahora, imagine el poder de una organización dónde todos saben la meta y cómo lograrla con excelencia!

Por qué Fracasa la Ejecución

Existen cuatro razones principales de por qué la ejecución fracasa:

  1. La gente no conoce la meta. Nuestra investigación muestra que sólo el 15 por ciento de los empleados realmente conocen las metas más importantes de su organización. Ya sea que no haya ninguna meta o demasiadas metas -o las personas no están seguras qué metas importan más.

  2. La gente no sabe que hacer sobre las metas. Una cosa es conocer la meta –y otra totalmente distinta saber qué hacer para lograrla. Hay demasiadas personas que están entusiasmadas sobre la estrategia, queriendo contribuir, pero no están seguras qué papel juegan.

  3. La gente no sabe “la puntuación.” La mayoría de los trabajadores no saben cuales son las medidas claves de éxito. Aunque están enredados en los datos, no pueden decir si están ganando o no -o lo que deben hacer de manera diferente conforme pasan los días para ganar al final.

  1. La gente no es responsable de las metas. Menos del 12 por ciento de los trabajadores se reúnen con un gerente siquiera mensualmente para hablar sobre el progreso de las metas claves. La responsabilidad vacila y las personas se quedan preguntándose qué hacer.

Como resultado de estas fallas en la ejecución, las personas quedan atrapadas en un torbellino de "hiperactividad sin resultados" –esforzándose mucho para hacer una diferencia, para contribuir en algo que a alguien le importará- mientras que las prioridades organizacionales más importantes se pierden en una tormenta de demandas que al final tienen poca importancia.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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